Día perfecto

Un día en el que todo fue planeado y organizado correctamente y las cosas fueron ocurriendo como debían. Tuve tiempo de tener todas mis comidas (y fueron buenas), dormí bien y me queda tiempo para dormir de nuevo bien en la noche. Además del tiempo dedicado a mis responsabilidades, tengo tiempo para mis pasatiempos y proyectos personales si así lo quiero.

Un día que no haya preocupaciones ni ansiedad y que pueda disfrutarlo al máximo. Amo ser el dueño de mi tiempo en cualquier día, ya sea de fiesta, vacaciones, escuela o trabajo.

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Propósito de Vida

¿Cuál es mi contribución a la vida?

He sido un buen compañero, amigo, hijo, hermano, pariente y persona que ha sabido vivir y tratar a los demás de la misma forma que le gustaría que lo trataran. He sido una persona de mente muy abierta y he servido de ejemplo y consejo a los que me rodean en situaciones difíciles. He sabido escuchar y entender las vidas y problemas de otras personas. He dado servicio social a la comunidad en distintas situaciones en mi vida ,impulsado principalmente por mi educación jesuita. He sido una persona lo más dispuesta posible a ayudar y tratar bien a los demás desde que he concientizado en este aspecto.

¿Cuál es el propósito de lo que hago?

La mejora continua, el continuo crecimiento personal que involucra aprender y reflexionar sobre el mundo que me rodea y la interacción con las otras personas, para aprender a valorar y disfrutar la vida al máximo y estar satisfecho con mi participación y forma de vivirla.

¿Cómo me siento cuando tengo una experiencia cumbre?

Extasiado, satisfecho, lleno, feliz, poderoso, grande.

¿Quiénes son mis héroes o heroínas favoritos y por qué?

Me sentía identificado con Hércules o con Spider-Man porque en ambos casos al principio de sus historias eran personas consideradas “débiles” por los demás y nadie creía en ellos, pero al final terminaron mostrando lo contrario sin perder nunca a la persona que eran antes.

¿Qué cualidades busco en mi mejor amigo o amiga?

Principalmente amor y valoración a mi persona. Mis mejores amigos siempre han sido personas que valoran mucho mi opinión y compañía y toman en cuenta cada palabra que les digo para sus propias vidas, además de que con ellos comparto mucho amor y goce por nuestras amistades.

Busco que sean personas que disfruten platicar de ellos y al mismo tiempo que sepan escuchar, además de que comparta con ellos ciertos aspectos del humor y de las cosas que nos gustan hacer en nuestras vidas (y así tener más razones por las cuales pasar tiempo juntos).

¿Cuáles son mis talentos y habilidades excepcionales?

Gran facilidad para el desempeño artístico, capacidad de comprensión de lectura, inteligencia emocional, planeación, rapidez de aprendizaje, comprensión lógica, reflexión, conceptualización.

¿Cuáles son las principales cualidades que manifiesto en mis relaciones personales?

Inteligencia emocional, empatía, liderazgo, sentido ético/moral, capacidad para escuchar, entender y valorar a las otras personas.

Muestro mis conocimientos en los temas que domino además de que muestro cualquier otra habilidad dependiendo de la situación y las personas con las que me encuentre.

¿A qué dedicas tu tiempo?

Familia: 5%

Amigos: 10%

Espiritualidad/Filosofía: 13%

Trabajo/Estudio: 34%

Planes Futuros: 11%

Hobbies: 27%

Cuando eras niño ¿Qué querías ser de grande y por qué?

Soñaba con una imagen de mí de grande que hacía películas, programas de televisión, novelas y caricaturas ya que yo era muy creativo y todos los días utilizaba juguetes o ramitas del jardín para hacer lo capítulos de las diferentes historias que tenía para mis personajes, con diferentes mundos y contexto que los rodeaban. Yo me ponía a hacer las voces de cada personaje y me ponía a inventarles los diálogos, y así duraba horas jugando en mi casa y en el jardín.

Mi sueño era que de grade yo pudiera compartir mi imaginación e ideas con los demás.

Retrospectiva

Nací el 28 de julio de 1993 a las 6:45, mis papas me pusieron mi nombre “Federico” porque así se llama mi papa, en esa fecha, mi hermana Lina tenía 7 años de edad.

Los recuerdos más viejos que tengo, los tengo gracias a unas fotos que me han ayudado a recordar ciertos momentos con el paso de los años, uno de ellos se remonta a una época en la cual yo aún tenía pañal y gateaba, recuerdo perfectamente cómo me gustaba meterme debajo de una mesita de mi casa que estaba cubierta por un mantel decorativo, por lo cual la mesita se cubría hasta el suelo y me podía meter ahí sin que nadie me encontrara, según yo.

Aún recuerdo como me gustaba tomar mi biberón, me acuerdo como era y que no podía ir al kínder sin él, supongo que de ahí viene el hecho de que este tan acostumbrado a tomar muchos lácteos diariamente. Mi triciclo era mi juguete favorito en mis primeros años, cuando lo montaba sentía que iba a una velocidad tan elevada que muy apenas me podían ver los demás, recuerdo que le preguntaba a mi mama que si iba súper rápido, y ella siempre me decía que sí, así como hizo toda mi vida, me dejaba engañarme en mis fantasías.

La casa en la que viví los primeros 18 años de mi vida siempre fue propiedad de mi abuelita, mis abuelos la construyeron muchos años antes de que yo naciera, cuando compraron otras casas vecinas para que toda la familia viviera junta, les dejaron terrenos a cada uno de sus hijos pero mi mama decidió poner en renta el suyo. Lamentablemente mi abuelo murió antes de que yo naciera, y de que su proyecto se terminara, y por esa razón es que mi mama y mi papa se pasaron a la casa en la que vivo, para acompañar y cuidar a mi abuelita, gracias a dios la casa tenía jardín, este fue el que le dio vida y felicidad a toda mi infancia, que se cultivó en él.

Yo fui de los niños a los que metieron al kínder desde muy chicos, me inscribieron al kínder Xipalob cuando tenía un año, afortunadamente cumplí los 2 antes de entrar a clases. Este kínder si era de “paga”, y recuerdo que ahí me enseñaron el abecedario y poco a poco a leer, incluso me enseñaron el abecedario en ingles con la canción de “estrellita donde estas”, aunque tarde más de 10 años en empezar a decirlo correctamente. Ahí conocí a la primera niña que me gustó en mi vida, “Anita”, una niña muy simple y bonita de pelo negro, cuya cara apenas puedo recordar. Recuerdo que tenía una amiga llamada Laura y que siempre me juntaba con ellas en el recreo en alguna esquinita donde en el piso estaba la figura del pie de un niño grabado en cemento.

Apenas puedo recordar que una de mis maestras se llamaba Rosario, y que vivía en la casa de alado, era una mujer muy alta y recuerdo que casi topaba con el techo de su casa, porque a veces nos llevaba ahí cuando daban alguna conferencia. Yo siempre me compraba las galletas “sponch” de lonche, y tengo algunos recuerdos de mi mama platicando con la directora del kínder, recuerdo cuando nos llevaron a conocer el parque de “la laguna del carpintero” y nos tomamos fotos ahí, nos metimos a una especie de tren o submarino viejo y oxidado, y en él me senté con mis amigas a aventarles piedritas a los niños de enfrente (quienes no eran de nuestro kínder).

A los 6 años entré a una primaria federal llamada “Serapio Venegas” que posteriormente cambió su nombre a “María Guadalupe García García”. En esta escuela estuve en contacto con niños de familias con menos recursos, entre los cuales hice muy buenos amigos. En esta etapa viví muchas experiencias que dejaron marcada mi vida y muchos aspectos de mi personalidad que siguen conmigo al pasar de los años.

A los 12 años entré al “Instituto Cultural Tampico”, una escuela privada donde me encontré con gente de una cultura y educación totalmente distinta a la que tenían mis compañeros de primaria. Entré solo y sin amigos y a lo largo de secundaría tuve dificultades para socializar dentro de la escuela, pero de ahí saque amigos con los que salía los fines de semana y que siguen formando parte de mis mejores amigos hoy en día.

A los 15 años entré a la misma escuela pero ahora a preparatoria, ya con una mentalidad diferente y con una actitud de auto mejora, luchar por mis objetivos y logré hacer más amigos. Viví 2 semanas de misiones, gane con la sociedad de alumnos, mejoré muchísimo mis promedios y empecé a formar una identidad más sólida, que me ayudó a guiarme en la vida y en las decisiones más importantes de esa etapa. Aunque aprendí muchas cosas en esa época, también tuve mis momentos y experiencias difíciles.

A los 11 años mis papas se separaron y mi papa consiguió otra casa, a los 14 años finalmente se divorciaron. A los 16 años mi hermana se mudó a Guadalajara y eso me abrió las puertas a marcar mi futuro en esta ciudad.

A los 18 años me mudé a Guadalajara y entré al ITESO, un sueño que tuve desde que en primero de secundaria me enteré de que existía esta escuela. Aquí aprendí a vivir más independiente, a tomar mis propias decisiones, a cuidarme, a entender quién soy y qué es lo que más valoro de mí, y a perdonarme de mis errores del pasado para poder seguir adelante en el presente. He aprendido a tratar con personas que piensan diferente a mí y a ser una persona más empática, aunque considero que siempre hay más que aprender y que uno madura cada día se su vida.

Estando aquí, en mi primer semestre gané el concurso de proyectos de programación de mi generación incluyendo a otras carreras relacionadas, en segundo semestre quedé en tercer lugar en ese mismo concurso, y en tercer semestre el concurso abarcó todas las generaciones y yo y mi equipo logramos obtener un 2do lugar con nuestro proyecto.

En verano del 2013 tuve mi primer trabajo que me sirvió como práctica para entender el mundo laboral, estuve 6 semanas trabajando como ayudante informático y programando una aplicación para Android. En enero del 2014 comienzo a trabajar con un grupo de compañeros en el proyecto “el tablón” que es nuestra primera apuesta para entrar al mundo empresarial.

Imagenes alusivas

Estas imagenes que encontré por la web dan un panorama como el que tendría la historia ficticia de mi cuento, en el que el cielo y la atmosfera se llenan de polvo estelar rojo y la sensacion que se percibe es muy similar a la que se vería si vivieramos en marte.

 

To the moon and back

La tierra ha cambiado mucho de cómo era hace unos pocos años atrás, todo empezó cuando en el año 2031 nuestro planeta entró en una nube de polvo estelar que lo ha estado consumiendo poco a poco. Aunque aún no hemos entrado del todo en la nube, ya podemos vivir los efectos que esta tendrá sobre el planeta tierra a largo plazo, y probablemente será lo que termine con la vida sobre él.

Ya son pocos los días en los que podemos salir afuera a respirar el aire puro que tuvimos por tanto tiempo pero nunca supimos respetar y ver el cielo de color azul. Hoy en día nuestra principal preocupación son las tormentas de polvo estelar, que se generan dentro de nuestra atmosfera y que son muy similares a las de arena, pero una arena roja que recuerda al color de la sangre, del peligro y del dolor.

Desde hace dos días una tormenta de polvo estelar ha estado pronosticada de entrar en mi ciudad, pero hace unas cuantas horas atrás me asomé al cielo y vi que la tormenta se encontraba atascada arriba entre las nubes. Me atreví a salir a caminar un poco en la calle sin importar que fueran las 4 de la mañana y paseé por las casas vecinas, viendo con tristeza lo mucho que había cambiado la vida en nuestro mundo. Cuando hay tormentas de polvo, todo se tiñe de rojo. Recuerdo que antes me gustaba pensar que era una experiencia como vivir en marte, me imaginaba que así se vería todo si el ser humano conquistara ese planeta, pero hoy en día ya ni eso me hace sentir mejor, al planeta tierra le espera el mismo destino que a marte y dentro de pocos cientos de años ya nadie podría saber que alguna vez un ser viviente habitó nuestro planeta.

Más tarde en las noticias nos avisaron que hubo un accidente cósmico, que no se sabían los efectos que esto tendría sobre el planeta Tierra pero que se esperaba que en las próximas horas se pudieran presenciar los extraños fenómenos en el firmamento. Me volví a asomar por la ventara y vi que el cielo se encontraba azul, un azul profundo que solo se puede ver a tempranas horas de la mañana poco antes de que salga el sol, y me decidí por convencer a mi Madre de salir de casa e ir a la playa para observar que pasaba en el cielo.

Tomé mi chamarra y casi dormido me subí al carro con mi Madre para ir a ver si algo sorprendente ocurría. Ambos estábamos muy emocionados por ver que efectos tendría este accidente sobre la situación de nuestro planeta, esperábamos que por fin nuestras plegarias se hubieran cumplido y que un milagro ocurriera. El camino no fue largo, las calles estaban vacías y el silencio era enorme, se podía escuchar el sonido de las ráfagas de viento azotando la ciudad, que si no fuera por la suerte de Dios, estarían cargadas del polvo estelar de la tormenta. Todo estaba tranquilo como siempre suele estar a esas tempranas horas de la mañana.

Llegamos a la playa y había muy poca gente. Entenderán que la playa había cambiado bastante desde que empezaron las tormentas, pues entre el polvo y la arena que el viento levantaba, casi toda la calle había sido cubierta y el color de la arena había cambiado de un beige claro a un naranja fuerte. Dejamos el carro hasta donde el camino nos permitió y nos bajamos corriendo buscando un lugar donde no nos pegara la arena mientras el viento se calmaba un poco. A mi madre y a mí nos dio frio y nos pusimos a buscar algo que nos cubriera o a alguien que nos pudiera prestar algo.

Después de correr un poco encontramos unos pequeños establecimientos móviles que eran parecidos a unas casas de campaña. Eran así pues las condiciones meteorológicas ya no permitían que se hicieran nuevas construcciones en la playa, y necesitaban tener algo que pudieran sacar cada vez que se hundiese en la arena, para poder recolocarse todos los días.

Nos aventuramos a revisar si había alguien dentro de los establecimientos y nos encontramos un con un amable señor que le prestó una túnica a mi madre y que se quedó a conversar con nosotros antes de regresar adentro. De eso no pasó mucho tiempo para que el viento se calmase y pudiésemos caminar más lejos para esperar lo que fuera que llegara a ocurrir en el cielo, que ojala fuese algo bueno. Cuando estuvimos afuera miré al cielo y no se veía nada, no podía percibir ningún astro o estrella, ni siquiera el sol, solo la luna que brillaba resplandeciente, hasta que de pronto vi a lejos en el mar como empezaba a resplandecer la luz de un astro, que poco a poco veríamos que era el sol.

Conforme salía brillaba cada vez más, pero había algo diferente en él, la luz de su resplandor era blanca como la de la luna, estaba presenciando un evento que solo había podido ver en mis sueños, ver dos lunas, una en cada extremo del cielo, y por un momento pensé que ese era todo el espectáculo que estábamos esperando, pero de pronto algo pasó, el agua del mar se detuvo y el viento cesó, de la nada en el espacio apareció una estrella gigante casi del tamaño del sol que iluminó al mundo repentinamente, pero tan pronto como la estrella apareció, se empezó a mover rápido junto con la luna y el sol y todo se obscureció de nuevo, y se volvió de noche.

Mi madre, yo y las personas que estaban en la playa, nos caímos al suelo y el agua del mar se revolvió retrocediendo, alejándose de la costa con una velocidad impresionante. Pensé que era el final, que el mundo estallaría o que se quebraría en dos, mi madre y yo nos agarrábamos de la mano firmemente y moríamos de miedo, agradecí porque por lo menos estaría en mis últimos momentos junto a ella, pero sin aviso, todo se volvió a detener, nos levantamos y desconcertados fuimos a hablar con las personas que también presenciaron lo ocurrido para intentar entender lo que acababa de pasar, pero a los pocos minutos ya todos nos apresurábamos hacia nuestros carros para alejarnos de la playa, ya que la humanidad sabe por experiencia que cuando el mar se aleja, tiene que regresar.

Cuando llegamos a casa, las aguas ya azotaban la costa, encendimos el televisor y fue para nuestra sorpresa ver lo que había ocurrido. La fricción de los elementos contenidos en polvo cósmico con el planeta Júpiter había causado una explosión gigantesca en él, que gracias a sus propiedades gaseosas se pudo convertir en una nueva estrella casi del tamaño del sol. La estrella tomó su propia gravedad y se robó a la Tierra y después a Neptuno, consumiendo a Marte por su atracción y a gran parte del cinturón de asteroides que se encontraban entre ellos. Saturno y Urano se encontraban del otro lado del sistema solar por lo que no corrieron la misma suerte.

La formación de la nueva estrella consumió gran parte del polvo cósmico, y su explosión alejó el resto que quedaba en el sistema solar. La nueva estrella Júpiter se alejó del sol por fuerzas externas y formó su propio sistema, pero este robo súper planetario que sufrió la Tierra no solo afectó en la duración de los días y de los años, sino que también causó un desequilibrio en nuestras placas tectónicas, lo que causó una catástrofe alrededor del mundo y la aceleración del efecto a largo plazo que tendrían los movimientos tectónicos sobre las masas continentales. Mi país fue el que más cambios sufrió, dividiéndose en tres y separándose en el océano, aunque fuese solo por algunos metros.

Como dije al principio, el planeta Tierra ha cambiado mucho en solo unos pocos años, ya se imaginaran todos los efectos adversos que tuvieron estos cambios sobre la humanidad. Algunos dicen que solo logramos sobrevivir el 10% de todos los seres vivos sobre el planeta, otros se atreven a decir que incluso menos, y tengo que admitir que sí, el polvo cósmico nunca abandonó nuestro planeta del todo y las tormentas siguieron, pero por lo menos así se quedó y no empeoró como pudo haber empeorado, al final de cuentas, si este accidente cósmico no hubiese ocurrido, la humanidad hubiera desaparecido sin dejar rastro alguno en la historia del universo.

 

 

Ahogado en mi

Otro cuento con el mismo estilo que el anterior, esta vez un poco más largo:

Como aventurero que soy, no me importó aceptar la extraña invitación que recibí por correo ayer por la tarde para participar en un paseo en lancha que se haría hoy en la noche. Desafortunadamente llegué demasiado tarde a la reunión y ya solo quedaba una lancha abandonada junto al muelle del lago, pero no tuve problema en subirme a ella y embarcarme hacia el rumbo que me marcaba el mapa que tenía la carta.

Al principio el viaje fue lento y relajante para mí, pues no tuve que esforzarme mucho para encontrar la corriente del rio al que se conectaba el lago por un pequeño estrecho. Me pude recostar cómodamente en la lancha mientras miraba la enormidad del espacio, apreciando un paraíso de estrellas que solo se puede ver cuando estas lejos de la ciudad.

Pensé que todo el viaje sería tranquilo y que por arte de magia llegaría a la isla que indicaba el mapa, hasta que en el momento más inoportuno, choqué con una roca y se hiso un pequeño agujero en mi lancha que permitió la entrada del agua. Aún recuerdo lo irresponsable que me sentí  en aquel momento por haberme dejado llevar sin tomarme la precaución de vigilar mi trayecto, ya no podía ni pensar en saltar al agua y nadar ya que aguas que me llevaban eran las de una corriente que me impediría regresar.

Sabía que estaba perdido, que era demasiado tarde, y traté de pensar firmemente en alejarme de mis sentimientos y emociones, pero la desesperación era inevitable y se volvía cada vez más grande teniendo al agua llenando al bote, a la viento del mar empeorando todo el asunto y al cielo que se tapaba de nubes llenas de agua. Recordé a las personas con las que compartí los momentos más felices de mi vida, con quienes pasé las etapas más duras y con quienes disfruté de las más locas aventuras, recordé a mis papas y a la familia que dejaría atrás y la tristeza se apoderaba de mi cada vez más. Me sentí como un niño perdido que busca a su madre entre una multitud de gente, me sentí solo y olvidado, nadie sabría qué fue de mí, moriría solo en un bote en medio del océano y nadie nunca iba a encontrarme.

Pero después fui alumbrado por una intensa luz, una luz que provenía de un barco que se encontraba en medio del mar. Me sujete de un cordón que estaba amarrado al bote y subí poco a poco, en el barco se encontraba solo una persona que me recibió con los brazos abiertos y me dijo “No te preocupes, no estás solo, yo estoy aquí para salvarte” y la alegría me dominó, me sentí seguro y protegido otra vez.

Un cuento motivador…

Esta es mi primera publicación en el blog, me gusta escribir pequeños cuentos o canciones cuando tengo tiempo, y esta es una de mis obras favoritas:

Finalmente, llegué junto a mi padre a la cima de la montaña, donde se encuentran los legendarios arboles de uvas. Fue para mi sorpresa hallar que uno de los arboles tuviera la forma adecuada y me permitiera subirme a él para elevarme aún más con la ayuda de mi padre.


Yo sabía que en cualquier momento me podía resbalar, a pesar de la firmeza que me daba mi buen calzado. Soy ligero, el viento es muy fuerte y el suelo esta mojado, pero a pesar de todas las condiciones, no puedo evitar seguir observando al paisaje con el que me encuentro, en el cual se aprecia una montaña más grande a la que acababa de cruzar elevándose a lo lejos, sobre un inmenso bosque que da cara con el océano.


Ni los insectos, los animales, los caracoles gigantes o los pequeños seres que habitaban esas tierras pudieron evitar que llegara a la cima, al máximo esplendor. El transcurso fue duro pero logré cruzar la última sección de la montaña como si esta me abriese paso por sobre todos los obstáculos a los que antes me había enfrentado y me recibiese para mi llegada triunfal, agradeciéndome por la dureza y el coraje que tuve que tener al escalarla, y aunque solo yo la disfrutara, mi padre estaba allí conmigo para ayudarme a mantenerme firme y no caerme por los bordes, y así poder seguir admirando mi precioso alrededor.


Sé que lo he logrado, que mi trayecto ha terminado, pero no me conformaré con haber subido una sola montaña, no después de haber tenido un encuentro imaginario con una más grande aún llena de secretos y nuevas experiencias. Ahora tengo un nuevo objetivo, y ya sé por dónde empezar a buscar.

Este cuento esta basado en un sueño que tuve, aunque me divertí agregando alguno que otro detalle. Tiene de trasfondo la motivación de vivir y de seguir buscando nuevas metas para la vida.

El nuevo blog!

Hola a todos!